lunes, 9 de mayo de 2011

COSECHA PROPIA


INFANCIA

Para Gonzalo, que a sus cinco años crea maravillosos mundos de lata y piolín.

Gonzalo está lleno de ideas como gorriones. Anidan en su cabeza y desde allí alzan vuelo, convocadas por la luz de los amaneceres.
  Por eso inventa máquinas para ESCUCHAR PAJAROS y trampas para CAPTURAR LADRONES… y no al revés.

                                                                               Silvina Felice

jueves, 5 de mayo de 2011

La GrataPalabrA del mes

Muerte nupcial  (Miguel Hernández)

El lecho, aquella hierba de ayer y de mañana:
este lienzo de ahora sobre madera aún verde,
flota como la tierra, se sume en la besana
donde el deseo encuentra los ojos y los pierde.

Pasar por unos ojos como por un desierto;
como por dos ciudades que ni un amor contienen.
Mirada que va y vuelve sin haber descubierto
el corazón a nadie, que todos la enarenen.

Mis ojos encontraron en un rincón los tuyos.
Se descubrieron mudos entre las dos miradas.
Sentimos recorrernos un palomar de arrullos,
y un grupo de arrebatos de alas arrebatadas.

Cuanto más se miraban más se hallaban: más hondos
se veían, más lejos, más en uno fundidos.
El corazón se puso, y el mundo, más redondos.
Atravesaba el lecho la patria de los nidos.

Entonces, el anhelo creciente, la distancia
que va de hueso a hueso recorrida y unida,
al aspirar del todo la imperiosa fragancia;
proyectamos los cuerpos más allá de la vida.

Expiramos del todo. ¡Qué absoluto portento!
¡Qué total fue la dicha de mirarse abrazados,
desplegados los ojos hacia arriba un momento,
y al momento hacia abajo con los ojos plegados!

Pero no moriremos. Fue tan cálidamente
consumada la vida como el sol, su mirada.
No es posible perdernos. Somos plena simiente.
Y la muerte ha quedado, con los dos, fecundada.

Poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910.
Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras. Guiado por su amigo Ramón Sijé,
se inició en la poesía desde los veinte años; publicó su primer libro «Perito en lunas» en 1933 y posteriormente,
los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta.
Durante la guerra civil militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado
y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publicó su última obra, «Cancionero
y romancero de ausencias».
Falleció en 1942.

CANCIONES QUE CUENTAN

 

PEDRO AZNAR
La Pomeña
Leguizamón y Castilla

domingo, 1 de mayo de 2011

¡Gracias, Ernesto!


“Cuantas veces les he aconsejado a quienes acuden a mí, en su angustia y en su desaliento, que se vuelquen al arte y se dejen tomar por las fuerzas invisibles que operan en nosotros. Todo niño es un artista que canta, baila, pinta, cuenta historias y construye castillos. Los grandes artistas son personas extrañas que han logrado preservar en el fondo de su alma esa candidez sagrada de la niñez y de los hombres llamados primitivos”
                          Ernesto Sábato (La Resistencia)