martes, 13 de diciembre de 2011

NUNCA MÁS A MI LADO

NO TE VA GUSTAR - Nunca más a mi lado (Video oficial)
Con la participación de Eduardo Galeano y diferentes artistas para la campaña contra la violencia doméstica.


Curso básico de racismo y machismo*

Por algo fueron mujeres las víctimas de las cacerías de brujas, y no sólo en los tiempos de la Inquisición. Endemoniadas: espasmos y aullidos, quizá orgasmos, y para colmo de escándalo, orgasmos múltiples. Sólo la posesión de Satán podía explicar tanto fuego prohibido, que por el fuego era castigado. Mandaba Dios que fueran quemadas vivas las pecadoras que ardían. La envidia y el pánico ante el placer femenino no tenían nada de nuevo. Uno de los mitos más antiguos y universales, común a muchas culturas de muchos tiempos y de diversos lugares, es el mito de la vulva dentada, el sexo de la hembra como boca llena de dientes, insaciable boca de piraña que se alimenta de carne de machos. Y en este mundo de hoy, en este fin de siglo, hay ciento veinte millones de mujeres mutiladas del clítoris.
No hay mujer que no resulte sospechosa de mala conducta. Según los boleros, son todas ingratas; según los tangos, son todas putas (menos mamá). En los países del sur del mundo, una de cada tres mujeres casadas recibe palizas, como parte de la rutina conyugal, en castigo por lo que ha hecho o por lo que podría hacer:
—Estamos dormidas— dice una obrera del barrio Casavalle de Montevideo. —Algún príncipe te besa y te duerme. Cuando te despertás, el príncipe te aporrea.
Y otra:
Yo tengo el miedo de mi madre, y mi madre tuvo el miedo de mi abuela.
Confirmaciones del derecho de propiedad: el macho propietario comprueba a golpes su derecho de propiedad sobre la hembra, como el macho y la hembra comprueban a golpes su derecho de propiedad sobre los hijos.
Y las violaciones, ¿no son, acaso, ritos que por la violencia celebran ese derecho? El violador no busca, ni encuentra, placer: necesita someter. La violación graba a fuego una marca de propiedad en el anca de la víctima, y es la expresión más brutal del carácter fálico del poder, desde siempre expresado por la flecha, la espada, el fusil, el cañón, el misil y otras erecciones.

jueves, 24 de noviembre de 2011

CUENTACUENTOS EN ACCION

La historia de una niña que le gustaba bailar con el wayra (viento) en lo alto de los cerros. (Historia basada en un huayno popular quechua "Wayra"). 



 

domingo, 17 de julio de 2011

La GrataPalabrA del mes - Anticipando el Día del Amigo

"Instrucciones para elegir en un picado"

Alejandro Dolina


Cuando un grupo de amigos no enrolados en ningún equipo se disponen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quienes integrarán los dos bandos. Generalmente dos jugadores se enfrentan en un sorteo o pisada y luego cada uno de ellos elige alternativamente a sus futuros compañeros.
Se supone que los más diestros son elegidos en los primeros turnos, quedando para el final los troncos. Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances. El hombre que está esperando ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida. Sabrá de un modo brutal y exacto en qué medida lo aceptan o lo rechazan. Sin eufemismos, conocerá su verdadera posición en el grupo. A lo largo de los años, muchos futbolistas advertirán su decadencia, conforme su elección sea cada vez más demorada.
Manuel Mandeb, que casi siempre oficiaba de elector observó que las decisiones no siempre recaían sobre los más hábiles. En un principio se creyó poseedor de vaya a saber qué sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían ciertas cualidades.
Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos. Por eso elegía a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran tan capaces. El criterio de Mandeb parece apenas sentimental, pero es también estratégico. Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán. Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables.
Alejandro Dolina nació en Baigorrita y se crió en Caseros.

Ha publicado cuentos y notas en diferentes revistas. Desde 1985 ha conducido programas de radio y televisión.

Ha compuesto numerosas canciones y ha integrado distintos grupos musicales como director y arreglador.

En 1988 publicó su primer libro,
“Crónicas del Ángel Gris”. Una edición corregida y aumentada de esta misma obra apareció en 1996.
Es autor también de las comedias musicales
“El barrio del Ángel Gris”, que obtuvo el premio Argentores en 1990; y “Teatro de Medianoche”, que protagonizó él mismo como actor y cantante. 


En 1998 grabó su opereta “Lo que me costó el amor de Laura”. En esa grabación representaron los papeles de la obra Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Ernesto Sábato, Les Luthiers, Horacio Ferrer, Sandro, Julia Zenko, Juan Carlos Baglietto y muchos otros artistas, acompañados por la Orquesta Sinfónica Nacional. En 2000 fue llevada al teatro y obtuvo el premio Argentores a la mejor obra del año.

En 1999 editó
“El libro del fantasma”. Y en 2002, una recopilación de historias musicales escritas para la radio bajo el título de “Radiocine”.
Durante el año 2003 realizó el ciclo televisivo
“Bar del infierno”, con relatos, tangos y canciones compuestas especialmente para el programa.

En 2004 se editó el disco
“Tangos del Bar del Infierno” y se representó el espectáculo teatral “Bar del Infierno” -a partir de la misma temática-  en toda la Argentina, en Montevideo, en Sevilla, en Madrid y en Granada. Este espectáculo formó parte del 6º Festival Internacional del Tango de Buenos Aires, del cual Dolina fue padrino.

Su programa de radio
“La venganza será terrible” se mantiene desde hace veinte años al frente de las mediciones de audiencia de la medianoche.

Alejandro Dolina
es Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, distinción que le fue otorgada en 2001. Asimismo, en 2003 fue declarado Visitante Ilustre de la ciudad de Montevideo, Uruguay. Ha obtenido, además, distinciones tales como el premio Martín Fierro –en siete oportunidades-, el premio Coral del Festival cinematográfico de La Habana, el premio Argentores a la trayectoria, el premio Sadaic en 1997 y numerosos galardones por su labor radial, literaria y musical. Es también profesor honorario de la Universidad CAECE.

Ha cantado y formado dúos o grupos musicales con Héctor Stamponi, Virgilio Expósito, Osvaldo Tarantino, Sebastián Piana, Lolita Torres, Nelly Omar, Suma Paz, Antonio Agri, la Orquesta del Tango de Buenos Aires, la Orquesta Juan de Dios Filiberto, José Luis Castiñeira de Dios, el cuarteto Zupay, los Huanca Hua, Horacio Molina, entre otros.


En el cine, en el teatro, en la televisión y en la radio actuaron junto a él y representaron sus obras figuras como Alfredo Alcón, Julio Bocca, China Zorrilla, Jairo, Tincho Zabala, Lito Cruz, Lorenzo Quinteros, Esther Goris, Diego Maradona, Jorge Luz, Cecilia Milone, Gogó Andreu, José Ángel Trelles, Víctor Heredia, Guillermo Fernández, etc.

Fue el más joven de los miembros fundadores de la Academia Nacional del Tango, en 1990.

Ha dado charlas y conferencias en infinidad de foros académicos y culturales. Su presentación en la Feria del Libro de Buenos Aires convoca cada año a miles de personas. En 2004 su conferencia fue la de mayor asistencia en toda la historia de la Feria del Libro. En el 2005 publicó su tercer libro
“Bar del Infierno” bajo el sello de Editorial Planeta.
Actualmente está escribiendo su cuarto libro, una novela, que editorial Planeta publicará en Argentina, Latinoamérica y España.

domingo, 3 de julio de 2011

PINTA TU ALDEA - Taller Virtual de Exploración de la Palabra


 
Objetivos



* Explorar las posibilidades que, para cada uno, ofrece la palabra como medio de expresión de la propia interioridad.

* Apreciar la palabra como generadora de universos únicos y particulares.



Modalidad del taller



El taller es VIRTUAL. Se constituye a partir de Módulos que podés ir contratando en forma independiente. Cada uno de ellos está estructurado a partir de cuatro instancias de trabajo en las que se darán diferentes consignas. Una vez contratado el primer Módulo, en tu correo electrónico recibirás, la primera instancia de trabajo que consta de un texto y  consignas para empezar la tarea.



Cuando hayas terminado con la primera instancia (tomándote el tiempo que necesites) remitirás lo producido a GrataPalabrA.  Seguidamente, se te enviará, junto a una devolución de lo producido, la siguiente instancia para seguir trabajando. Luego de cumplidas las cuatro instancias (con sus respectivas devoluciones) realizarás tu trabajo final recreando el texto inicial, completando el Módulo.



El taller es permanente, podés empezarlo cuando vos quieras y manejar libremente el tiempo que le asignarás a cada módulo. También vos decidís si querés volver a experimentar con otro y cuándo.

PARA MAS INFORMES E INSCRIPCIONES COMUNICATE CON NOSOTROS A:

gratapalabra@gmail.com

martes, 21 de junio de 2011

Paisaje De Invierno


Basilio Sánchez

Donde el agua se espesa, una palabra
que se queda en los labios es un hilo de nieve.
Donde la voz se pierde está el secreto
de las manos del frío,
de todas las pequeñas hojas cristalizadas.
Una estrella oscilante se detiene
para la intimidad de la vigilia.
La calle está mojada, el
paseante
va pisando la luna bajo la indiferencia de los árboles,
bajo la indiferencia de una noche
que ahora mismo se ordena
sobre las previsiones de sus lámparas.
Como un faro en lo alto,
la luz en la ventana de una mujer que duerme
ilumina los ojos
de otra mujer que, al borde de la cama,
permanece despierta mientras crece
la sombra de sus manos,
su invisible soledad de otro mundo.
La herida del invierno te ha llevado a creer.
Para entrar en lo blanco, vas a necesitar el corazón.

Basilio Sánchez nace en Cáceres en 1958. Con su primer libro, "A este lado del alba", consigue un accésit del premio Adonáis de Poesía en 1983, publicado al año siguiente. Después de un periodo de silencio de nueve años, en 1993 edita su segundo libro, "Los bosques interiores", en el que se perfilan ya nítidamente el tono y los rasgos que singularizan su obra de madurez: una escritura que configura el territorio poético de la mirada interior y que hace de la contemplación un ejercicio de conocimiento. Este libro, revisado en profundidad, fue reeditado en 2002 (Amarú, Salamanca).

Ha recibido, además del Adonáis, el accésit del premio Jaime Gil de Biedma en dos ocasiones, el Premio Internacional de Poesía Unicaja, el Premio Internacional de poesía Tiflos y el Premio Extremadura a la Creación a la Mejor Obra Literaria de Autor Extremeño (2007).

Ha sido incluido en diversas antologías poéticas y colabora asiduamente en revistas literarias nacionales y extranjeras. Entre los años 2000 y 2003 fue director del Aula de Poesía José María Valverde de Cáceres. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Extremadura, posteriormente se especializó en Medicina Intensiva, actividad que ejerce actualmente en su ciudad natal.

sábado, 11 de junio de 2011

Sobre la Narración Oral

La GrataPalabrA del mes

ARCA
por María Cristina Ramos

Ayudaron a subir a los otros, aun sabiendo que se quedaban sin lugar. Desde una orilla dorada a punto de desaparecer, saludaron a Noé y a los elegidos, que se diluían en la distancia.
El arca avanzó, llegó a su orilla y dicen que se cumplió una profecía. Y aquí estamos.
Somos los descendientes de los que se salvaron solos.



María Cristina Ramos es argentina, reside en Neuquén, Norpatagonia.
Es Profesora de Literatura. Coordina talleres literarios y trabaja en capacitación docente.

lunes, 9 de mayo de 2011

COSECHA PROPIA


INFANCIA

Para Gonzalo, que a sus cinco años crea maravillosos mundos de lata y piolín.

Gonzalo está lleno de ideas como gorriones. Anidan en su cabeza y desde allí alzan vuelo, convocadas por la luz de los amaneceres.
  Por eso inventa máquinas para ESCUCHAR PAJAROS y trampas para CAPTURAR LADRONES… y no al revés.

                                                                               Silvina Felice

jueves, 5 de mayo de 2011

La GrataPalabrA del mes

Muerte nupcial  (Miguel Hernández)

El lecho, aquella hierba de ayer y de mañana:
este lienzo de ahora sobre madera aún verde,
flota como la tierra, se sume en la besana
donde el deseo encuentra los ojos y los pierde.

Pasar por unos ojos como por un desierto;
como por dos ciudades que ni un amor contienen.
Mirada que va y vuelve sin haber descubierto
el corazón a nadie, que todos la enarenen.

Mis ojos encontraron en un rincón los tuyos.
Se descubrieron mudos entre las dos miradas.
Sentimos recorrernos un palomar de arrullos,
y un grupo de arrebatos de alas arrebatadas.

Cuanto más se miraban más se hallaban: más hondos
se veían, más lejos, más en uno fundidos.
El corazón se puso, y el mundo, más redondos.
Atravesaba el lecho la patria de los nidos.

Entonces, el anhelo creciente, la distancia
que va de hueso a hueso recorrida y unida,
al aspirar del todo la imperiosa fragancia;
proyectamos los cuerpos más allá de la vida.

Expiramos del todo. ¡Qué absoluto portento!
¡Qué total fue la dicha de mirarse abrazados,
desplegados los ojos hacia arriba un momento,
y al momento hacia abajo con los ojos plegados!

Pero no moriremos. Fue tan cálidamente
consumada la vida como el sol, su mirada.
No es posible perdernos. Somos plena simiente.
Y la muerte ha quedado, con los dos, fecundada.

Poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910.
Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras. Guiado por su amigo Ramón Sijé,
se inició en la poesía desde los veinte años; publicó su primer libro «Perito en lunas» en 1933 y posteriormente,
los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta.
Durante la guerra civil militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado
y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publicó su última obra, «Cancionero
y romancero de ausencias».
Falleció en 1942.

CANCIONES QUE CUENTAN

 

PEDRO AZNAR
La Pomeña
Leguizamón y Castilla

domingo, 1 de mayo de 2011

¡Gracias, Ernesto!


“Cuantas veces les he aconsejado a quienes acuden a mí, en su angustia y en su desaliento, que se vuelquen al arte y se dejen tomar por las fuerzas invisibles que operan en nosotros. Todo niño es un artista que canta, baila, pinta, cuenta historias y construye castillos. Los grandes artistas son personas extrañas que han logrado preservar en el fondo de su alma esa candidez sagrada de la niñez y de los hombres llamados primitivos”
                          Ernesto Sábato (La Resistencia)




domingo, 24 de abril de 2011

LA PALABRA CREATIVA

“En el principio existía la Palabra...”
“Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.”
Evangelio según San Juan (Capítulo 1 versículos 1 y 3).


La palabra tiene la capacidad de crear mundos, todos los cuentacuentos lo sabemos.  Ella vive dentro nuestro y nos construye nombrándonos mientras decimos todas las cosas. Apenas la soltamos engendra imágenes, olores, sabores; tal es su poder. Por eso,  cuando contamos un cuento realizamos un acto creativo. La palabra que sale de nosotros lo hace llevando la impronta de nuestra voz, de nuestras emociones, genera espacio y tiempo, ese tiempo y ese espacio que será habitado por el que escucha, quien otorgará a lo dicho nuevos significados.

En el momento en que un cuentacuentos entra en acción se recrea a sí mismo a través de la palabra y comparte ese “nuevo nacimiento” con otros. Es esa la razón por la que jamás contamos un cuento de la misma forma, porque, sencillamente, nunca somos  los mismos. Algo cambia cada vez, aunque sea un mínimo detalle: se encienden nuevas luces, se iluminan viejos rincones, se abren otras ventanas que hacen que la historia crezca. Y el cuentacuentos crece con ella.

Cada descubrimiento tiene como inexorable consecuencia una transformación; así el narrador oral participa en forma activa de lo único permanente que nos ofrece la vida: EL CAMBIO.

                                  Silvina Felice



sábado, 9 de abril de 2011

La GrataPalabrA del mes

  El gato verde   
 Iris Rivera

Había una vez un gato verde.
 Era el único gato verde en todo el mundo.

__ Los gatos verdes no existen __ dijo al verlo un gato gris.
__ Los gatos verdes no existen __ dijo al verlo un gato rubio.
__ Los gatos verdes no existen __ dijo al verlo un gato negro.


 Al gato verde le dio mucha vergüenza no existir.
   Esa noche se revolcó en el barro de la esquina.
   Quedó hecho un gato pardo.
   Y salió a caminar por los techos.

__Hoy he visto un gato verde__le comentó el gato negro.
__Hoy he visto un gato verde__le comentó el gato rubio,
__Hoy he visto un gato verde__le comentó el gato gris.
__ No es posible __declaró tres veces el gato pardo__No existe un solo gato verde en todo el mundo.

 Y se puso a maullarle a la luna de lo más aliviado.

 Iris Rivera  es docente y escritora. Coordina talleres de escritura para niños, adolescentes y adultos, y publica artículos en revistas infantiles, literarias y pedagógicas. Fue invitada por el Plan Nacional de Lectura para participar en varias provincias como conferencista y panelista. Es autora de varios libros: Aire de familia, La casa del árbol, Sacá la lengua, Hércules (más que un hombre, menos que un dios), Cuentos con tías/Vivir para contarlo, Cuentos populares de aquí y de allá , Los viejitos de la casa, Mitos y leyendas de la Argentina, entre otros. Por su libro Llaves fue distinguida con el premio Destacados de ALIJA 2006.

lunes, 21 de marzo de 2011

domingo, 13 de marzo de 2011

La GrataPalabrA del mes

 
La oveja negra
Augusto Monterroso

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Augusto Monterroso nació el 21 de diciembre de 1921 en Tegucigalpa, capital de Honduras. Sin embargo, a los 15 años su familia se estableció en Guatemala y desde 1944 fijó su residencia en México, al que se trasladó por motivos políticos.
Narrador y ensayista, empezó a publicar sus textos a partir de 1959, año en que se publica la primera edición de Obras completas (y otros cuentos), conjunto de incisivas narraciones donde comienzan a notarse los rasgos fundamentales de su narrativa: una prosa concisa, breve, aparentemente sencilla que sin embargo está llena de referencias cultas, así como un magistral manejo de la parodia, la caricatura y el humor negro.
Tito, como lo llamaban sus allegados, el gran hacedor de cuentos y fábulas breves, falleció el 7 de febrero de 2003.

sábado, 26 de febrero de 2011

COSECHA PROPIA

Para Luciano (Cuando era bebé, hace casi ventiún años)

Nos descubre la mañana con los ojos bien abiertos,
asombrado vos del mundo y yo de vos asombrada.
No sé quien más sorprendido nos quedamos largo rato
tu mirada en mi sonrisa y mi alma en tu mirada.

Amanezco con tu vida hamacándose en mis brazos,
interrumpiendo mi sueño de manera irrespetuosa.
No sé si buscas mi pecho o es mi pecho el que te busca
como quizá sea la rosa quien busca a la mariposa

Entonces tu voz me grita un “ajó” rudimentario
y mis manos te levantan hacia el cielo y tus encías
se extienden ante mi vista igual que un blando horizonte,
impecablemente rosa, sin pájaros todavía.

Día tras día la fiesta va incorporando colores;
me vuelve a asombrar tu asombro y cada vez es más largo
el tiempo que nos pasamos tu mirada en mi mirada
tratando, infuctuosamente, de comprender el milagro.

Silvina Felice

DEFINICIONES DE NARRACION ORAL

Por Francisco Garzón Céspedes

"La narración oral es una conducta expresivo-comunicadora del ser humano que puede ser dimensionada hasta convertirse en un arte, y que tiene su origen: en la característica humana, necesaria e imprescindible, de comunicarse, en la práctica tan cercana de la conversación que contiene al acto no artístico de narrar oralmente; y en el ámbito íntimo que propicia y define a las conversaciones."
"La narración oral artística es un acto de ensoñación, donde el ser humano… reencuentra desde la fantasía la dimensión de los sueños… es el arte del cuentero de todos los tiempos, desde el cuentero de la tribu al cuentero campesino, suburbano o urbano,… es el testimonio del contador de historias; es el multifacético prodigio del chamán, el griot, el fabulador árabe, el juglar –capaces de entrelazar oficios y llamados los unos y los otros, por naturaleza o extensión: cuenteros– y de sus semejantes, dondequiera que se reunieran o se reúnan a contar…y aunque tiene elementos expresivos comunes con el teatro, y comunes no verbales con la danza y la pantomima, estas artes son otra cosa, son escena expresiva…mientras que la oralidad narradora artística es un arte oral donde el ser humano, al narrar a viva voz y con todo su cuerpo, se desnuda para poblarse."

viernes, 4 de febrero de 2011

La GrataPalabrA del mes


Celebración de la fantasía

Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytarnbo, cerca del Cuzco. Yo me había desprendido de un grupo de turistas y estaba Solo, mirando de lejos las ruinas de piedra cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.

Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de nińos que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitos cuarteadas de mugre y frío, pieles, de cuero quemado. Había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas, y no faltaban los que pedían un fantasma o un dragón.

Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muńeca:
- Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima --dijo.
- Y anda bien? - le pregunté.
- Atrasa un poco - reconoció.

 

Eduardo Galeano (1940-    )

    Eduardo Germán Hughes Galeano, nace en Montevideo el 3 de septiembre de 1940. En él conviven el periodismo, el ensayo y la narrativa, siendo ante todo un cronista de su tiempo, certero y valiente, que ha retratado con agudeza la sociedad contemporánea, penetrando en sus lacras y en sus fantasmas cotidianos. Lo periodístico vertebra su obra de manera prioritaria. De tal modo que no es posible escindir su labor literaria de su faceta como periodista comprometido.
 La obra de Eduardo Galeano nos convoca a mirar qué pasado hemos levantado y qué futuro estamos dejando para nuestros descendientes. Establece un frente común contra la pobreza, la miseria moral y material, la hipocresía de un mundo que sigue abriendo cada vez más distancias entre los que tienen y los que no tienen. Lo demagógico puede ser un riesgo inevitable en este tipo de propuestas, pero Galeano la salva con un estilo conciso, brillante y, sobre todas las cosas, necesario. En Eduardo Galeano hay un compromiso constante con el ser humano y sobre todo una fidelidad a unas ideas que condenan el neoliberalismo y que siguen apostando por un socialismo real, no de andar por casa, y que de alguna forma recupere el pulso perdido, lejos del presente en el que el hombre es visto como una mercancía y en el que parece que no hay lugar para las utopías.

viernes, 14 de enero de 2011

COSECHA PROPIA



 Momento en sepia 
(Antes de la lluvia)
 




Dos luces se disputan esta mañana,
dos luces con sus sombras luchan por ella.
Se enfrentan y se miden en el deseo
de arrebatarle al cielo la última estrella.

Se observan, no se mueven y en sus fulgores
un tiempo color sepia, distinto, lerdo,
despacio va creciendo soltando al aire
aromas de presagios y de recuerdos.

Este color extraño me extraña el alma,
la abarca con el tono de sus reflejos,
multiplica sus marcas y sus sentires
como si la llenara toda de espejos.

Este momento en sepia me alumbra suave
las cosas que ya fueron, las que aún espero
y me acerca tus manos secretamente
en la blanda promesa del aguacero.

                   Silvina Felice

martes, 11 de enero de 2011

Decía María Elena Walsh:

Enviado por Cecilia Goldchluk
'LA EÑE' 

La culpa es de los gnomos, que nunca quisieron ser ñomos...
Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio... Todos evasores de la eñe...
Señoras, señores, compañeros, ¡amados niños!... ¡No nos dejemos arrebatar la eñe!...
Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración... Ya nos redujeron hasta el apócope... Ya nos han traducido el pochoclo (pop corn)...
Y como éramos pocos, la abuelita informática, ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe, con su gracioso peluquín, el ~...
Quieren decirme, ¿qué haremos con nuestros sueños?...
Entre la fauna en peligro de extinción, ¿figuran los ñandúes y los ñacurutuces?...
En los pagos de Añatuya, ¿como cantarán Añoranzas?... ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo?... ¿Qué será del Año Nuevo... El tiempo de ñaupa... Aquel tapado de armiño, y La ñata contra el vidrio?... ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?...
'La ortografía también es gente', escribió Fernando Pessoa... Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones...
Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K... Otros , pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda; la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados, después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui...
A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo... Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta...
Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada, también por pereza y comodidad...
Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños... ¡Impronunciables nativos!... Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece...
Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido, porque así se nos canta...
No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski.
Ninios, suenios, otonio... Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda, y vuelva a llamarse Hispania...
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software...
Luchemos para no añadir más leña a la hoguera, donde se debate nuestro discriminado signo... Letra es sinónimo de carácter...
¡Avisémoslo al mundo entero por Internet!...



domingo, 9 de enero de 2011

La GrataPalabrA del mes

El peligro de amar a Margarita

ANDRÉS NEUMAN
Son malos tiempos para el romanticismo. Margarita es elegante, lista, decidida. Me quiere. Trabaja demasiado, tiene insomnio, parece siempre preocupada. No me quiere. Como es madrugadora, suele preparar el desayuno para dos. Me quiere. Detesta que me haga el remolón. No me quiere. Cuando nos duchamos juntos, como por arte de magia, hacemos el amor en equilibrio. Me quiere. Después se queda absorta y se viste rápido. No me quiere. A veces me pide que le seque el pelo, cierra los ojos, ronronea. Me quiere. Hace llamadas extrañas, se va hablar a otra habitación, nunca sé quién la llama. No me quiere. Margarita tiene un buen sueldo y le gusta salir a cenar, comprarme camisas, irse de vacaciones conmigo. Me quiere. Lo que más me molesta es que, cuando estamos juntos, mire constantemente su reloj deportivo. No me quiere. No te preocupes, príncipe, me consuela, te llamo en cuanto pueda, te lo prometo, adiós. Me quiere.

Ahora, no sé por qué, vigila la ventana y me pregunta por los vecinos. No me quiere. Me acerco y, al besarla, Margarita sonríe con ternura. Me quiere. De pronto se separa de mí sobresaltada. No me quiere. Su precioso vestido blanco le deja al descubierto medio pecho. Me quiere. Ahora no, me ordena, estate quieto. No me quiere. Me toma del brazo con fuerza. Me quiere. Shh, susurra agazapada. ¿No me quiere? Margarita..., suspiro. ¿O me quiere? ¡Abajo!, chilla ella: no me quiere. Rodamos juntos por el salón hasta quedarnos hechos un ovillo debajo de la mesa. Me quiere. Algo impacta contra el cristal de la ventana y lo hace añicos. No me quiere. ¿Estás bien, vida mía?, me pregunta al oído. Me quiere. ¿Y tú?, le contesto con un hilo de voz, pero no obtengo respuesta. No me quiere. Ella se incorpora delicadamente y gatea por el pasillo. Me quiere. ¿Adónde vas?, ¿qué haces?, protesto ansioso, y desaparece. No me quiere.

Un minuto después, Margarita regresa con su bolso y se acurruca junto a mí. Me quiere. Abre el bolso, intento mirar qué busca, ella se aparta. No me quiere. Mi vida, me advierte, ten cuidado con los cristales del suelo. Me quiere. Saca un revólver del bolso, un revólver con el cañón muy grueso. ¡No me quiere! Me acaricia una mejilla. Me quiere. Desde mi refugio debajo de la mesa, la veo alejarse de nuevo y avanzar agachada hacia la ventana rota. No me quiere. La tela de su vestido se tensa como una piel pálida y fina. Me quiere. Se pone en pie de un salto, saca un brazo por la ventana y dispara varias veces. No me quiere. Al escuchar mi respiración entrecortada, se acerca a mí, me ayuda a salir de la mesa y dice: Ya ha pasado, cariño, ya ha pasado. Me quiere. Pero añade: Ahora tengo que irme. No me quiere. Me besa la comisura de los labios: huele a pólvora y perfume. Me quiere. Se marcha de mi casa apretando ese bolso que nunca sé qué esconde. No me quiere. Antes de abrir la puerta y salir tan veloz que parece de viento, se vuelve un instante para guiñarme un ojo verde. Me quiere. No me dice cuándo me llamará ni dónde nos veremos otra vez. Definitivamente, pienso yo, Margarita no me quiere.


Andrés Neuman nació en 1977 en Buenos Aires, ciudad donde pasó su infancia. Hijo de músicos emigrados, terminó de crecer en Granada, en cuya universidad fue profesor de literatura hispanoamericana. Actualmente es columnista en el suplemento cultural del diario Abc (España) y en la Revista Ñ del diario Clarín (Argentina). Mantiene el blog Microrréplicas.  Fue seleccionado por la prestigiosa revista británica Granta entre Los 22 mejores narradores jóvenes en español.
A los 22 años publicó su primera novela, Bariloche (Anagrama, 1999, reeditada en bolsillo en 2008), que fue Finalista del Premio Herralde y elegida entre las 10 más destacadas del año por El Cultural de El Mundo. Sus siguientes novelas fueron La vida en las ventanas (Espasa, 2002) y la autoficción familiar Una vez Argentina (Anagrama, 2003, nuevamente Finalista del Premio Herralde). Su cuarta novela, El viajero del siglo (Alfaguara, 2009), obtuvo el Premio Alfaguara y fue votada entre las 5 mejores del año en lengua española por los críticos de El País y El Mundo. En 2010 recibió el Premio de la Crítica, que concede la Asociación Española de Críticos Literarios, y fue destacada entre los libros del año por los dos principales diarios holandeses, NRC Handelsblad y Volkskrant. Actualmente está siendo publicada en Gran Bretaña, Francia, Italia, Brasil, Holanda, Polonia, Egipto, Portugal y Eslovenia.

Es también autor de los libros de cuentos El que espera (Anagrama, 2000), El último minuto (Espasa, 2001, reeditado por Páginas de Espuma, 2007) y Alumbramiento (Páginas de Espuma, 2006). Ha desarrollado una intensa labor de estudio y divulgación del relato breve. Sus libros de cuentos incluyen apéndices teóricos sobre el género, y es el coordinador del proyecto Pequeñas Resistencias, antología en cinco volúmenes del cuento actual en lengua española (Páginas de Espuma, 2002-2010). Cabe destacar además su prólogo a los Cuentos de amor de locura y de muerte, de Horacio Quiroga (Menoscuarto, 2004).

Como poeta ha publicado los poemarios Métodos de la noche (Hiperión, 1998), El jugador de billar (Pre-Textos, 2000), El tobogán (Hiperión, 2002, Premio Hiperión), La canción del antílope (Pre-Textos, 2003) y Mística abajo (Acantilado, 2008), así como la colección de haikus urbanos Gotas negras (Plurabelle, 2003, reeditado por Berenice, 2007) y los Sonetos del extraño (Cuadernos del Vigía, 2007). Todos los poemarios anteriores, revisados y con dos libros inéditos, fueron reunidos en el volumen Década. Poesía 1997-2007 (Acantilado, 2008).
 
Es, finalmente, autor del libro de aforismos y microensayos El equilibrista (Acantilado, 2005), del libro de viajes por Latinoamérica Cómo viajar sin ver (Alfaguara, 2010) y de una traducción del Viaje de invierno, de Wilhelm Müller (Acantilado, 2003).